domingo, 16 de febrero de 2014

Anacronismo


“¿ Crees estar en el tiempo correcto?, ¿o en el siglo adecuado?.
Yo no creo que este sea ni mi planeta. Aunque lo admiro.
Soy una observadora de esta extraña dimensión.
¿Por qué crees que soy mujer? Dime.
A caso un tajo entre mis piernas me define.
¿Quieres besarme los pechos? A mi sí. A mí me gustaría.
Disculpa, Soy anacrónica. “

Estaba eligiendo unas películas en el viejo videoclub, cuando su suave voz atravesó mis tímpanos. Esa fue la primera vez que oí y vi a Lena. Tenía una larga melena pelirroja, algo enredada. Lucía un vestido mostaza largo. Sus pecho eran menudos pero de punzantes pezones. Entre su escote asomaba un triangulo tatuado. 

¿Cómo dices?- fue lo único que atine a decir entre una carcajada de vergüenza y desconcierto-
Me ponía nervioso, tenía una mirada tan penetrante que pudo paralizarme con solo pensarlo. Mordisqueó sus rosados labios y cruzó la puerta del viejo videoclub.
Eran las 22:45 y hacia un calor vengativo. Después de unos segundos reaccioné. Solté las caratulas que cayeron en cascada de la estantería y salí en su busca.

Sus pasos me condujeron a un callejón que había a la vuelta. Estaba empapada. Su sudor se hacia mi aliado y me dejaba entre ver sus áureos pechos. Sus ojos marcaban mis labios. Que con espasmos involuntarios se acercaban a ella. Me dibujó un croquis en el aire. Sus dedos fueron mis guías. La acorralé con mis manos y la empuje firmemente contra los sillares de la pared. Le desabroché el vestido y empecé a babearle los pezones. 

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